Nadie espera a que cargue una web. Si la tuya tarda, el cliente vuelve atrás y entra en la de tu competencia. Te explicamos cómo medir la velocidad de tu web y qué arreglar primero, sin tecnicismos.
Piensa en la última vez que buscaste un restaurante o un fontanero desde el móvil. Tocaste un resultado, la página se quedó en blanco un par de segundos… y volviste atrás para probar el siguiente. Tus clientes hacen exactamente lo mismo con tu web. No te avisan, no se quejan: simplemente se van.
La velocidad de una web no es un detalle técnico para programadores. Afecta a cuántas visitas se convierten en llamadas, reservas o pedidos, y también es una de las señales que Google tiene en cuenta para ordenar los resultados. En este artículo te explicamos cómo saber si tu web es lenta, qué significan las famosas Core Web Vitals y qué arreglar primero.
Las tres métricas que mira Google: Core Web Vitals sin tecnicismos
Google resume la experiencia de carga de una página en tres métricas llamadas Core Web Vitals (en español, Métricas web principales). Cada una responde a una pregunta muy concreta que se hace cualquier visitante:
- LCP (Largest Contentful Paint) — «¿Cuándo veo la página?». Mide cuánto tarda en aparecer el elemento principal, normalmente la imagen grande o el titular. Lo bueno es 2,5 segundos o menos.
- INP (Interaction to Next Paint) — «¿Me hace caso cuando toco algo?». Mide lo que tarda la página en responder cuando pulsas un botón, abres un menú o rellenas un campo. Lo bueno es 200 milisegundos o menos.
- CLS (Cumulative Layout Shift) — «¿Se mueven las cosas mientras leo?». Mide los saltos de contenido: ese momento en que vas a pulsar un botón y de repente baja porque ha cargado una imagen o un banner encima. Lo bueno es 0,1 o menos.
💡 Google evalúa estas métricas con datos de usuarios reales de Chrome y se fija en el 75 % de las visitas: no basta con que tu web vaya rápida en tu ordenador con fibra; tiene que ir bien en el móvil de un cliente con cobertura normal.
Cómo medir la velocidad de tu web gratis en cinco minutos
1. PageSpeed Insights
Entra en pagespeed.web.dev, pega la dirección de tu web y pulsa «Analizar». Verás dos bloques. Arriba, si tu web tiene suficiente tráfico, aparecen los datos de usuarios reales: es lo que de verdad cuenta para Google. Abajo aparece una prueba de laboratorio con una puntuación de 0 a 100 y una lista de recomendaciones. Revisa siempre la pestaña de móvil, que es la más exigente y la que usan la mayoría de tus clientes.
2. El informe de Métricas web principales de Search Console
Si tienes tu web dada de alta en Google Search Console, en el apartado «Experiencia» encontrarás un informe que agrupa tus páginas en «Buenas», «Necesitan mejorar» y «Lentas», tanto en móvil como en ordenador. Es la mejor forma de ver si el problema afecta a toda la web o solo a unas páginas concretas.
3. La prueba de verdad: tu propio móvil
Desconéctate del wifi, abre tu web con datos móviles desde una pestaña de incógnito y cronométrala. Intenta reservar, llamar o encontrar tu horario. Si a ti te desespera, a tus clientes también.
💡 No te obsesiones con sacar un 100 en la prueba de laboratorio. Lo importante es que las tres métricas de usuarios reales estén en verde. Una web con un 85 y las Core Web Vitals aprobadas está mejor que una con un 98 que nadie visita.
Las causas más habituales (y cómo arreglarlas)
En las webs de negocios locales que auditamos, la lentitud casi nunca viene de un problema raro. Se repiten siempre los mismos culpables:
Imágenes enormes
Es el problema número uno. Una foto sacada con el móvil puede pesar 4 o 5 MB, y muchas webs la suben tal cual. Redimensiónala al tamaño al que se va a mostrar (rara vez hace falta más de 1.600 píxeles de ancho), conviértela a WebP o AVIF y comprímela. Una imagen de portada no debería pasar de 200–300 KB. Solo con esto, muchas webs pasan de suspender a aprobar el LCP.
Demasiados plugins y scripts de terceros
Cada widget de chat, píxel de publicidad, carrusel, contador de visitas o plugin de WordPress añade código que el móvil tiene que descargar y ejecutar. Muchos se instalaron para una campaña que terminó hace años. Haz inventario y elimina todo lo que no uses: es lo que más mejora el INP.
Contenido que salta mientras carga
Imágenes sin dimensiones definidas, banners de cookies que empujan la página hacia abajo o tipografías que cambian de tamaño al cargar provocan saltos. La solución es reservar el espacio de cada elemento antes de que llegue: indicar ancho y alto de las imágenes y mostrar los avisos superpuestos en lugar de insertarlos en mitad del contenido.
Un alojamiento barato y sin caché
Un hosting de 2 € al mes compartido con cientos de webs tarda en responder antes incluso de empezar a enviar la página. Un buen alojamiento, la caché activada y una CDN (una red que sirve tu web desde servidores cercanos al visitante) reducen ese tiempo de espera inicial de forma notable.
Cartas, catálogos y tarifas en PDF
Muy típico en restaurantes y comercios: la información importante está en un PDF de 15 MB que en el móvil tarda una eternidad y se lee fatal. Pasa ese contenido a una página normal de tu web. Cargará al instante, se leerá bien en cualquier pantalla y, de paso, Google podrá entenderlo y mostrarlo en los resultados.
Qué arreglar primero si no tienes tiempo
- Comprime y redimensiona la imagen principal de tu página de inicio y de tus servicios.
- Elimina plugins, widgets y píxeles que ya no usas.
- Comprueba que el botón de llamar, reservar o pedir funciona rápido en el móvil.
- Sustituye los PDF importantes (carta, tarifas, horarios) por páginas normales.
- Vuelve a pasar PageSpeed Insights y compara con la primera medición.
Si tu web está hecha con un constructor visual muy cargado o una plantilla con años encima, puede que estos arreglos no basten: hay webs que nacen lentas por cómo están construidas. En ese caso, rehacerla con una base ligera suele salir más barato a medio plazo que seguir poniéndole parches.
💡 Resumen rápido: mide tu web en PageSpeed Insights desde el móvil, fíjate en las tres Core Web Vitals (LCP ≤ 2,5 s, INP ≤ 200 ms y CLS ≤ 0,1), empieza por comprimir imágenes y quitar scripts que no uses, y repite la medición. Una web rápida no solo gusta a Google: convierte más visitas en clientes.

